martes, 18 de mayo de 2021

Villa Utopía . A Martín Gondra Ezkurdia

Nelson en Villa Utopía aquel día, la foto es mia. Santiago de Chile




Martin Gondra Ezkurdia es un Mundakés universal entrañable amigo nuestro. 

Nelson y yo coincidimos con él en Chile en circunstancias excéntricas. 

Nosotros somos actores y escribidores. Martín es sacerdote Escolapio, teólogo de la Liberación.

Desde hace unos años trabaja en Tsáchila ( Ecuador) donde reina la pobreza, la sordidez de toda índole y la miseria. Ahora gracias a la ayuda de otros como Martín que viven entre los olvidados, empieza poco a poco a revivir la esperanza. No tienen nada de nada y la nada no tiene fin. 

Martín cuenta las atrocidades que han sufrido y no se puede creer. Nadie se libra. Hasta los perros callejeros deambulan día tras día deseando que una muerte misericordiosa los lleve pronto y así calmar tanto dolor.

Martin es madre, padre, amigo, psiquiatra, médico de cuerpos y de almas. Si la ocasión lo requiere ejerce de sacerdote. 

Cuando era Director del Colegio de Escolapios en Santiago de Chile dejó el cargo y con siete compañeros se fue a vivir a los barrios marginales donde el neopreno y la prostitución infantil eran el pan nuestro de cada día. Nelson y yo formábamos parte de aquella familia de sacerdotes. Qué mundo tan distinto al del Barrio Alto de Santiago donde teníamos el apartamento. Las antípodas. 

Con frecuencia pasábamos el fin de semana con los curas, así un día me invitaron a misa en la capilla recién inaugurada. Capilla es mucho decir. Se trataba de una habitación diminuta con el crucifijo de madera colgando de la pared. Había una mesa rectangular chiquita, algunas sillas para la ocasión, una lamparilla, y eso era todo. Digo me invitaron porque Martín y compañia respetaban el agnosticismo de Nelson. Ese día me acompañó al rito católico por gusto, quiso. Y llegó el ritual  de la Comunión, pensé aquí estoy, católica  a mi modo, divorciada, etc. etc. Qué hago ahora llena escrúpulos de conciencia, de ansiedad. El desbarajuste de mi alma imperfecta.  No podía comulgar.  

Martín estaba a dos pasos ofreciéndome el cuerpo y la sangre de Cristo. 

He pecado le dije, no una vez ni dos, como bien sabes, escucha te ruego mi confesión. 

Esa fue una de esas veces que no olvido. 

Luego a solas con Dios un instante fui hacia mis adentros. 

Te quiero Martín Cristo se parece mucho a ti. 

Nelson y yo recordamos a corazón batiente Villa Utopía, sus moradores, vuestros aplausos en el teatro, vuestra consecuencia, nuestra suerte de haberos conocido. 

Vuestra amistad auténtica sin peros.  

La comunión.

___________________

La fotografia es mía de aquel día, dedicada a Martin.

 

“ tête à tête “ con Nelson Villagra Garrido para La Revista CineCubano

Nelson Villagra Garrido  ( El Conde ) en  La Última Cena,  de Tomás Gutiérrez-Alea Tomás Gutiérrez-Alea  Nelson Villagra Garrido es chillane...